Facultad de Ingeniería de la UCAB apoya proyecto de construcción de escuela en el estado Sucre

La Escuela de Ingeniería Civil dispuso el Laboratorio de Tecnología y Materiales de Construcción, junto con sus profesores y alumnos, para evaluar el comportamiento mecánico de los materiales que serán utilizados en la edificación de un plantel para 300 niños de Guaruchal, en la Península de Paria

 

Como parte de su trabajo de extensión social, la Universidad Católica Andrés Bello hace un esfuerzo permanente por contribuir con los procesos de transformación social, aprovechando sus talentos e instalaciones. El Laboratorio de Tecnología y Materiales de Construcción, perteneciente a la Facultad de Ingeniería, es uno de los espacios que, además de su rol académico, brinda apoyo a instituciones públicas, privadas y a proyectos sociales sin fines de lucro.

Tal es el caso de la Asociación Civil Trazando Espacios, organización que durante siete años y con la participación de las comunidades, ha transformado más de 4.000 metros cuadrados de espacio público en varias zonas del país. Actualmente, la asociación trabaja en el proyecto y construcción de una escuela y centro comunitario en Guaruchal, población de la Península de Paria ubicada a dos horas de Carúpano, en el estado Sucre.

La UCAB, gracias a su equipamiento y experiencia en materia de construcción, brinda las herramientas y la asesoría estructural para que la ONG -que trabaja en alianza con la comunidad de Guaruchal- materialice un espacio seguro, de calidad y perdurable en el tiempo que dará respuesta a las necesidades de aproximadamente 300 personas.

“No es solo la construcción de una escuela para que los niños tengan por primera vez un espacio donde estudiar; será un espacio para formar en oficio a jóvenes y adultos, para encuentros comunitarios, para organizar actividades comerciales, culturales y deportivas que promuevan el crecimiento económico de la comunidad y un espacio donde, por primera vez, la comunidad podrá tener acceso a agua potable y electricidad”, dijo la urbanista Natalia Armas, gerente general de Trazando Espacios.

 

El enlace entre la universidad y la ONG se dio gracias a Juan Da Silva, estudiante de los últimos semestres de Ingeniería Civil de la institución y voluntario de la asociación, quien facilitó el contacto con el ingeniero Guillermo Bonilla, responsable del Laboratorio de Tecnología y Materiales de Construcción y uno de los asesores del proyecto.

Natalia Armas aseguró que ambos mostraron interés desde el inicio.

Se pusieron a la orden para colaborar e incluso nos confirmaron la importancia de un estudio de materiales bajo las normas ISO 9000. Para nosotros significó una oportunidad única, pues estamos frente a nuestro proyecto más ambicioso. Al usar técnicas de construcción que nunca hemos usado, nos generaba muchas dudas el tema estructural, por lo que hacer pruebas, apegados a una normativa, nos da indicativos de hasta dónde podemos llegar. La universidad es el espacio ideal para crear, probar y unir distintas disciplinas antes de salir a hacer un proyecto de impacto social de este nivel”, agregó la urbanista.

Experticia y soluciones para mejorar el entorno

 

Guillermo Bonilla explicó que, para la construcción de la escuela, se utilizarán materiales autóctonos de la zona y se estará implementando una técnica constructiva llamada tapial, la cual -aunque ha sido utilizada por muchos años- nunca ha sido usada por Trazando Espacios.

«El objetivo es determinar, mediante ensayos, las características, propiedades y dosificaciones óptimas de los materiales (bloques y muros a ser construidos por la comunidad bajo la dirección de la asociación civil) dado que se trata de arcillas del lugar”.

 

El ingeniero comentó que, en una segunda fase, se estarán realizando las pruebas de resistencia de los bloques ya elaborados con las mezclas de adobe reforzado, para determinar aspectos necesarios en el diseño que aportarán la seguridad durante la vida útil de la escuela.

Bonilla resaltó que en el laboratorio se han realizado actividades similares con otras comunidades y también con instituciones públicas como la Fundación Misión Hábitat y el Centro Nacional de Investigación y Certificación en Vivienda, Hábitat y Desarrollo Urbano (CENVIH).

“Igualmente, hacemos investigaciones como apoyo para la actualización de las normas COVENIN relativas a cementos, morteros y concretos; asesorías a empresas privadas; evaluación de estructuras y materiales de construcción; diseños de mezclas y estudios de patología estructural”, agregó.

Servir es otra forma de aprender

 

Patricia Pereira, directora de la Escuela de Ingeniería Civil de la UCAB, destacó que el Laboratorio de Tecnología y Materiales de Construcción se caracteriza por prestar servicio a proyectos sociales sin fines de lucro, la mayoría de ellos canalizados a través del servicio comunitario.

                                                                              

«El aporte principal a las organizaciones es la experiencia de los profesionales encargados de la realización de los proyectos, la solución a los problemas que plantean al momento de contactarnos y la relación de confianza que se genera desde la universidad”.

 

 

 

La profesora recalcó la importancia de involucrar a los estudiantes en estos proyectos, no solo por los aportes a las comunidades, sino porque “se fomenta el trabajo en equipo y el liderazgo en la comunidad estudiantil”, un sello de la formación ucabista.

En sentido, Alexander Goncalves, estudiante de noveno semestre de Ingeniería Civil, comentó que esta experiencia de servicio comunitario es enriquecedora, «porque nos enseña todo el trabajo de mano de obra que, como futuros ingenieros, pondremos en práctica en el campo laboral”.

 

El intercambio con estudiantes de otras universidades también fue es un elemento destacable de esta iniciativa. Para esta actividad, los futuros ingenieros de la UCAB compartieron con homólogos de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Central de Venezuela (UCV) y la Universidad José María Vargas (UJM).

“Es un placer ver a estudiantes de Arquitectura e Ingeniería Civil trabajando en conjunto. Muchas veces esas dos carreras trabajan dispersas, cuando, más bien, se complementan”, expresó Juan Da Silva, alumno de la UCAB.

 

Patricia Pereira celebró esta vinculación interinstitucional y recordó que el ingeniero civil es un profesional que no trabaja solo, sino que lo hace con un equipo multidisciplinario.

“Si desde sus estudios de pregrado se logra que nuestros estudiantes compartan experiencias asociadas a un proyecto común con otros estudiantes de carreras afines y otras universidades que poseen enfoques distintos, al momento de salir al campo laboral les resultará más fácil la interacción con otros profesionales y la resolución de problemas”.

La gerente de Trazando Espacios, Natalia Armas, finalizó reconociendo el compromiso de los profesores y estudiantes de la UCAB con el proyecto «Una escuela para Guaruchal»,  pues “traen ganas de contribuir en todo lo que puedan”.